Primer trabajo, tengo miedo

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No había pasado mi primer mañana en el nuevo trabajo, en mi primer trabajo y me descubrí padeciendo un ataque de ansiedad; sin razón aparente dado que el ambiente por parte de todos era ameno...

No había pasado mi primer mañana en el nuevo trabajo, en mi primer trabajo y me descubrí padeciendo un ataque de ansiedad; sin razón aparente dado que el ambiente por parte de todos era ameno, las caras nuevas resultaban amigables y el espacio de trabajo aunque pequeño parecía cómodo; fue ese momento en el que se me explicaron mis responsabilidades, todo lo que se requería de mí; nuevas palabra técnicas, conceptos que había ejercido dentro de las 4 paredes de una universidad, esto era el mundo real y comencé a temer no estar lista para afrontarlo.

 

Nunca había experimentado una sensación de ese tipo, no sabía si esa aceleración en mi corazón era dada a la alegría de mi primer empleo o dado al miedo que me producía tenerlo; de alguna manera sentía que me había equivocado, tenía demasiadas preguntas y se suponía que mi trabajo debería producir respuestas.

 La sensación de llegar a una empresa y que mi presencia pasará inadvertida, que nadie notase un antes y un después de mi llegada era un pensamiento recurrente durante toda la mañana, me daba miedo tener ideas que no lograse ejecutar y quizá sería mejor no proponer más allá de lo normal, ¿qué tal si la camisa quedase demasiado grande para mi talla?, añadido a eso mis jefes con  mucha consideración tenían altas expectativas sobre mi trabajo, estaba en un área hasta entonces inexplorada y aunque no fuese así por algo deciden tu nombre y perfil en una contratación, es decir han visto “algo“ en ti, aunque no sepas a ciencia exacta qué es, debes estar seguro que tienes “algo” que ofrecer. No saber cómo llamar a ese “algo” es lo que nos produce un infinito y  gratificante miedo.

Ese primer día mientras todas mis neuronas se enfocaban en conservar la calma, comenzar con mis labores y que nadie supiese que había perdido la calma, me descubrí indagándome como persona, intentando descubrir cómo llamar a ese algo que me había llevado a una oficina para comenzar  mi vida laboral ese miércoles por la mañana… Mi primer trabajo, pensaba y sonreía; me concentré en esa trascendental palabra: “primer”.

Recordé cada primera vez de mi vida, mi primera vez sobre una bicicleta, mi primera vez en un nuevo colegio, la primera vez hablando en público, mi primer día sola en un bus urbano, mi primera vez manejando un carro… Cada una de esas experiencias tenían algo en común: el miedo, y el miedo era buena señal.

Siempre que estaba frente a una primer experiencia el miedo no tenía que ver con salir a escena, ser observada o incluso ser criticada; todas esas ocasiones, el miedo era en base a hacerlo mal. El miedo era en base a que la única seguridad que tenía sobre el asunto era la gran probabilidad de equivocarme.

Decidí levantarme un momento de mi escritorio y buscar una excusa para alejarme y tener un ataque de pánico con toda libertad, sin embargo una fuerza no  natural me mantuvo atada a mi asiento como si me obligase a enfrentar  ese desafío, es que en algún momento debía enfrentar y vencer, porque cuando el miedo está dentro, cuando está sujeto a tu propio pensamiento y no a factores externos, solo existe una posibilidad: GANAR.

Tener miedo era la señal de estar en el sitio correcto, porque tener miedo solo sucede cuando estas saliendo de tu zona de confort. Tener miedo surge a base del desconocimiento, de que existe un factor del cual aún no tenemos la respuesta. Las piezas se estaban uniendo: Sabía que tener miedo estaba bien, sabía que tener miedo me indicaba el camino fuera de mi zona de confort; solo me faltaba conocer que era ese “algo” que me había llevado a una oportunidad de empleo; definitivamente no existía la posibilidad de llegar delante de mis jefes y cuestionarles cuál había sido ese factor de decisión, no quería que tuviesen la idea de que yo no sabía que hacia ahí.

Al terminar el día, de regresó a casa con más miedo que alegría, volviendo a mi estado natural, lo descubrí. Descubrí que me llevó ahí lo que más me estaba atormentando de todo el entorno, me llevo ahí, el simple hecho de tener miedo. Tener miedo te hace actuar, tener miedo te hace caminar; quizá los primeros momentos de esa nueva experiencia el miedo paralizó mis sentidos pero debía sentirme paralizada para preocuparme por caminar. Hoy llevo  más de 15 días en mi primer empleo y cada día al verse abrir esa puerta azul frente a mi vuelvo a tener miedo, pero me di cuenta que solo una persona con vida puede experimentar la sensación del miedo. 

El miedo no saldrá de mí, puedo decir que ya domino mejor el volante de mi carro pero cada vez que enciendo el motor, tengo miedo de lo que el camino me pueda hacer enfrentar, imagino que  eso pasará con mi vida laboral, cada vez que abro los ojos por la mañana tendré miedo de fallar, de no dar lo mejor de mí, de tener menores fuerzas de las requeridas; pero al final del día regresaré a mi casa estando consiente de estar viva, regresaré a mi casa con la sensación de haber vencido otro día de miedo, estando consiente de que tener miedo está bien, estando consiente de que tener miedo es una buena señal, señal de que la única opción en tu mente es hacer las cosas bien.

Algo me llevó a mi primer trabajo, sigo intentando descubrir, más allá de la sensación fría de lo inexplorado, algo que compone mi esencia como persona me abrió una oportunidad; mientras lo descubro, le suplico a la vida que seamos cada vez más personas llenas de miedo experimentando nuevas cosas, es que si esperamos que esa sensación se acabe para emprender un sueño, un proyecto, un negocio, una carrera, una vida… Entonces pasarán meses, años y estaremos en el mismo lugar que este día, el miedo es el punto de partida.


Blogger JOVEN360

Kesia Portillo

"El éxito en la vida consiste en mejorar la existencia de alguien más, aún sea en el anonimato". Diseñadora gráfica, apasionada por la fotografía y el conocimiento diario nazarena El Salvador; futura generadora de empleo a nivel nacional.


 

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